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MAMOPLASTIA
REDUCTIVA. |
La hipertrofia
mamaria o mamas voluminosas son un
motivo de visita frecuente al cirujano
plástico. Se trata de una condición que
suele aparecer en la adolescencia. El
peso excesivo de las mamas se traduce en
una serie de problemas físicos y
psicológicos que van desde dolores de
cabeza, espalda, cuello y hombros hasta
hormigueo en las manos, dolor lumbar
pliegues anormales en el hombro a causa
del brassiere llegando incluso a ser un
problema para encontrar prendas de
vestir adecuadas. Esto sin duda tiene su
repercusión en la calidad de vida de la
mujer.
La eliminación del tejido en exceso deja
inevitablemente una cicatriz y la
tendencia ha sido le de obtener la mejor
forma de los senos a expensas de una
cicatriz de mejor calidad, mas pequeña y
mejor localizada.
Dependiendo de cada caso las cicatrices
se ubican alrededor de la areola con o
sin una línea vertical, o una cicatriz
en forma de T invertida o ancla en
aquellos casos severos de mamas
voluminosas. Sin embargo el resultado
final esta condicionado a otros factores
como el tamaño de los senos, calidad de
la piel y la edad.
Cuando te decides por la cirugía
reductiva de los senos, en la entrevista
se discuten las alternativas y los
posibles resultados que cubran las
expectativas. Es un procedimiento que se
realiza bajo anestesia general y de
forma ambulatoria según el caso , de tal
manera que el mismo día puede regresar a
casa luego de unas horas de recuperación
en la clínica. La incorporación a las
actividades habituales y vida social
suele ser pasada la primera semana o a
veces antes según cada paciente.
Como en todo procedimiento quirúrgico
existe el riesgo de complicaciones. Las
complicaciones severas después de una
mamoplastia reductiva son infrecuentes.
Complicaciones menores son raras pero
pueden surgir. La presencia de un
hematoma postoperatorio o seroma
requerirá su drenaje y prolongara la
recuperación. Si ocurre una infección
deberá ser tratada con antibióticos
específicos y cualquier problema de
cicatrización requerirá un cuidado
especial de la herida.
Una exploración detallada y revisión de
los antecedentes contribuye a minimizar
estas posibles eventualidades
determinando el riesgo y tomando las
medidas para ello.
Si fumas debes dejarlo de 2 a 4 semanas
antes de la cirugía y 2 semanas después
de esta. Disminuir el numero de
cigarrillos al día no es suficiente,
debes dejarlo.
En la cirugía Mamaria, como en todas,
existe un riesgo. En términos generales
depende de la técnica quirúrgica y las
condiciones de cada paciente como la
edad, factores asociados como la tensión
arterial elevada, diabetes, tabaquismo,
etc. Este es evaluado por el
cirujano y anestesiólogo y es discutido
con la paciente. |
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